Taller Horizonte Senior

Por qué el taller se sostiene distinto

No es un curso con fechas apretadas ni un aula con treinta personas. Es un taller de barrio en Buenos Aires donde cada participante mayor de 55 años trabaja sobre su propia pieza, a su ritmo, con herramientas de banco adaptadas y alguien al lado que ya pasó por las mismas dudas.

Grupos reducidos, no aulas llenas

Con pocos puestos por clase, el acompañamiento es real: se revisa la altura del banco, el filo de las herramientas y la luz sobre la madera antes de empezar. Nadie queda esperando turno mientras otro avanza.

Tu pieza, no un ejercicio descartable

Desde el primer día trabajás sobre un banco de cocina, una mesa de luz o un mueble heredado que traés vos. Lo que aprendés queda aplicado a algo que después llevás a tu casa, no a un tablón de práctica que se tira.

Oficios que se enseñan completos

Lijado fino, ensambles tradicionales a caja y espiga, cola de milano y media madera, restauración de muebles heredados. En el rincón de encolado se practica con retazos antes de tocar la pieza real, y la biblioteca de planos tiene las láminas de cada ensamble.

Un ritmo que respeta el cuerpo

Las clases semanales son presenciales y pausadas. Se afila seguido, se corrige la postura y se avanza por pasos: primero un grano de lija, después el siguiente, sin saltos. La mano aprende a reconocer cuándo la superficie está pareja.

Una comunidad que muestra lo hecho

Al cerrar cada camada, la feria interna exhibe las piezas terminadas sobre los mismos bancos donde se dio clase. Mirar el trabajo de los compañeros enseña tanto como lijar: aparecen detalles, soluciones y terminaciones que uno no había visto en lo propio.

Si querés ver cómo se organiza el recorrido antes de anotarte, podés revisar los planes y camadas o escribirnos por contacto. También podés pasar por el taller los martes y jueves.